Para seu conhecimento
Mostrando postagens com marcador Alemanha. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Alemanha. Mostrar todas as postagens
LIVRO HISTORIA

La hora terrible de los vencidos

El historiador Giles MacDonogh evoca la represión
aliada sobre los alemanes

por Jacinto Antón, Barcelona
02.10.2010
Foto - Expulsados de la región de los Sudetes como consecuencia de la represión aliada tras la derrota alemana
.
Vae Victis! ¡Ay de los vencidos!
A ningún pueblo como al alemán al acabar en 1945 la II Guerra Mundial se le puede aplicar tan precisamente la frase de Breno, el caudillo galo que justificó con el peso de su espada la falta de contemplaciones con los romanos derrotados.
.
La vida se convirtió en un infierno para muchísimos alemanes, cuando buena parte del mundo se felicitaba por el fin de la contienda más atroz jamás librada. La historia de los terribles padecimientos de los grandes perdedores de la guerra ha pasado en buena parte inadvertida no solo porque el castigo y la venganza de los enemigos parecían consecuencia lógica, y hasta justa, de los pecados del III Reich, sino porque los propios alemanes afrontaron a menudo esos sufrimientos con sentimiento de culpa.
.
De todos esos sufrimientos escribe el historiador británico Giles MacDonogh (Londres, 1955) en su impresionante ensayo “Después del Reich, crimen y castigo en la posguerra alemana” (Galaxia Gutenberg).
.
Los aliados llegaron acompañados por el odio y las poblaciones sometidas por los nazis se cobraron las cuentas en horrenda moneda de sangre. Los vencidos fueron internados en campos de concentración -a menudo en los propios lager nazis- en condiciones atroces, deportados, sometidos a marchas de la muerte y sevicias sin cuento, a torturas dignas de los peores especialistas de la Gestapo; fueron masacrados, violados, humillados hasta límites inverosímiles.
.
En Praga, por poner solo un ejemplo, hubo una quema de alemanes colgados en fila de las farolas, como antorchas vivientes: la mayoría eran miembros de las SS, pero los checos no eran muy meticulosos al diferenciar los uniformes e insignias y también incineraron vivos a soldados de la Wehrmacht.
.
La noche del 5 de mayo de 1945 hombres, mujeres y niños alemanes refugiados en una escuela fueron sacados al patio de diez en diez y fusilados; los supervivientes hubieron de desnudar y enterrar los cadáveres, protagonizando escenas que no hubieran desentonado en Babi Yar. En la Könisberg sometida a la ocupación brutal de los rusos la hambruna provocó casos de canibalismo dignos del Leningrado sitiado.
.
El general estadounidense Lucius Clay, de la comisión de Control de los Aliados, reconoció el uso sistemático de torturas a alemanes sospechosos, algunas inspiradas en las que empleaban las SS en Dachau: "Por desgracia, en el ardor de los momentos posteriores a la guerra recurrimos, para obtener pruebas, a medidas que no habríamos utilizado una vez extinguido dicho ardor".
.
En su pormenorizado y conmovedor viaje a la experiencia alemana de la derrota, MacDonogh ( foto ) combina las estadísticas - más de tres millones de alemanes muertos después de que acabara oficialmente la guerra, 16.500.000 civiles expulsados de sus hogares, 200.000 niños nacidos en 1946 fruto de las violaciones - con entrevistas realizadas a testigos de los hechos.
,
MacDonogh, un hombre tranquilo con ese extraordinario sentido de la anécdota relevante que tienen los buenos historiadores británicos para amenizar y humanizar sus trabajos, llegó al tema como desarrollo natural de un libro sobre Prusia en el que ya abordó las consecuencias de la derrota de 1945. Su abuelo era un judío austriaco, su familia tuvo que huir del país y pagó tributo de dolor en los campos de exterminio.

Para el historiador, "incluso el castigo legal de los alemanes resultó muy imperfecto e injusto, algo lógico cuando se piensa que en los juicios de Nurenberg uno de los jueces no era ni siquiera jurista sino un general ruso que acusaba a los alemanes de la matanza de Katyn y que los bombardeos aliados de civiles alemanes no fueron siquiera mencionados".
.
Los colectivos alemanes que más sufrieron fueron los del Este, los de los sudetes, los de Yugoslavia... "Si eras un nazi que vivía en Suabia no padecías tanto como un no nazi de Prusia oriental". En cuanto a los prisioneros, "en Yugoslavia los mataron a casi todos, en Polonia y en Rusia los esclavizaron, los franceses se vengaron en ellos y en los campos en EE UU murieron 100.000".
.
Del peligro de que su libro pueda ser usado para llevar agua al molino de la ultraderecha reconoce que en efecto existe: "Esa es la razón de por qué obras así no gustan en Alemania: parece que relativicen la culpa y alivien la responsabilidad de los alemanes por los actos que cometieron. Pero eso no debe detener al historiador, so pena de ignorar injustificablemente un período de la historia".
www.elpais.com/

ALEMANHA

«Los musulmanes cuestan a la sociedad más de lo que aportan»

Un político socialdemócrata alemán desata la controversia sobre la incompatibilidad occidental con la cultura musulmana

Ramiro Villapadierna, Berlín
31.08.2010

Los inmigrantes musulmanes cuestan «a la sociedad más de lo que aportan», concluye un polémico político socialdemócrata tras medio siglo de inmigración en Alemania, quien sugiere que las ventajas del estado de bienestar europeo no serían estimulantes para una cultura musulmana a la que, en su nuevo libro, considera adversa al desafío y la iniciativa.
.
El ex consejero de Hacienda de la capital alemana, y hoy directivo del Banco Central alemán, el Bundesbank, Thilo Sarrazin, ha desatado una fuerte controversia con los estereotipos que aborda su libro «Alemania se disuelve». En él predice la eutanasia de su país, autoproducida por un estado que atiende de oficio a cuantos no logran incorporarse al sistema social, y un exceso de solicitantes por la inmigración de una cultura que no desea participar.

El postulado lo cruza con el argumento demográfico de que Alemania, con España e Italia, es de los países que menos se auto-repueblan, y envejece a ojos vista; la excepción se da precisamente en esa capa inmigrante no integrable, que en su opinión «no hace nada por el bienestar de sus hijos y produce en masa muchachitas con el pañuelo islámico».
.
Esto lleva a Sarrazin a denunciar un futuro islamizado que «no quiero para mis nietos». «Un país mayoritariamente musulmán, en el que se hable árabe y turco predominantemente, en el que las mujeres lleven el pañuelo islámico y en el que la vida cotidiana está marcada por la voz del muecín».
.
Pero el político del SPD no sólo apuntala con montañas de datos y estadísticas, fiscales y educacionales, la supuesta incapacidad musulmana para incorporarse al estilo de vida occidental; también desliza estereotipos y genetismos que han levantado ampollas, en un país marcado por el drama ejecutor de las teorías raciales de principios de siglo.
.
Los judíos, «como los vascos»
En particular ha causado pasmo su identificación de los judíos con una raza, refiriéndose a un gen predominante «como los vascos». Desde todos los frentes se pide su cabeza, su cese en el Bundesbank o su expulsión del partido Socialdemócrata, pero Sarrazin ha respondido que quiere contra-argumentos y no amenazas y que plantear problemas y «polémicas incómodas» es parte del papel intelectual en la sociedad occidental que dice «amar» y defender.
.
La canciller ha sugerido su dimisión del Bundesbank y Sarrazin ha respondido que espera que Angela Merkel lea antes su libro. La secretaria general del SPD, Andrea Nahles, le acusa de «maltratar el nombre del SPD» y el jefe de su partido en Berlín, Michael Müller, le ha pedido ya por carta que abandone la formación, por contraponer sus tesis a la «política de integración socialdemócrata».
.
También desde la Unión Democristiana (CDU) y las Iglesias se ha criticado los argumentos como «dañinos» y «exacerbantes» y el Consejo Central de los Judíos en Alemania ha aconsejado al político que ingresar en el neonazismo del partido Nacional Demócrata Alemán (NPD). El ministro federal de Hacienda, Wolfgang Schäuble (CDU), se ha «alegrado de que Sarrazin no pertenezca a mi partido. Me avergonzaría si alguien de mi grupo dijera cosas parecidas». El presidente de la Comunidad Turca en Alemania, Kenan Kolat, también miembro del SPD, confía en que Sarrazin terminará abandonando el partido «o lo harán marcharse».
.
Sobre si el tono provocador busca espolear el lanzamiento, el comunicador Michel Friedman, de origen judío-alemán, escribe en Bild: «¡Basta ya de tolerancia para con esta intolerancia! Está bien provocar, pero basta de cebarse y de difamar. No necesitamos a predicadores del odio, especialmente en el Bundesbank». El ministro de Defensa, zu Guttenberg, añade que «hay límites para toda provocación y Sarrazin ha traspasado claramente las fronteras».
.
El ex ministro regional de Hacienda ha solido lamentarse de la cantidad de inmigrantes musulmanes que vivirían de las arcas de la ciudad de Berlín; al dejar su cargo dijo hace meses que no tenía porqué «aceptar a quien vive de las ayudas de un estado que rechaza, no se interesa suficientemente en la educación de sus hijos y produce constantemente nuevas niñas con "hiyab"». Ahora en su libro abunda en que «los inmigrantes musulmanes, en todos los países europeos, le cuestan a la sociedad más de lo que aportan debido a su escasa actividad laboral y a los beneficios sociales que reciben».
www.abc.es/